Do iré, vive Dios, de amor y lides en pos que vaya mejor que .... a Flandes....
y en Flandes conmigo dí, más con tan negra fortuna, que todo mi caudal perdí, dobla a dobla, una por una.
En tanto tal carestía, de mí todo el mundo huía, mas yo busqué compañía y me uní a unos bandoleros.
Lo hicimos bien, voto a tal, y fuimos adelante con suerte tan colosal, que entramos a saco en Gante, el palacio episcopal.
0 comentarios:
Publicar un comentario